CUENTOS DE PRINCESAS"Las princesas somos tan sensibles que notamos la rotación de la tierra... por eso nos mareamos tanto" ...
Este blog es un pedazo de ese reino ...simplemente un rinconcito en donde puedo revelar mi corazón, comprenderme,recordarme, encontrarme, reinventarme y quizas ... talvéz... hallar un camino de regreso... Temas
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Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2007. Resumen
Te pienso y acaso te extraño...![]()
Puede un sueño acercarte a alguien que nunca has visto? Anoche recé, como todas las noches, hice la oración que siempre hago antes de dormir. Pedí que cuando mi espíritu se desprendiese durante el sueño y fuese en busca de su libertad, busque espíritus afines a el, que vaya a lugares agradables y vea gente querida o necesaria. Que al despertar tenga un buen recuerdo de la noche pasada. Anoche me soñé con un extraño, si.. contigo que eres un extraño para mi después de todo. Del sueño me queda el recuerdo de tu rostro, tu altura, la forma de tus manos y hasta un ligero perfume se me ha quedado grabado. Sé que no todos creen en lo mismo que yo, pero te puedo contar que anoche mi espíritu se encontró con el tuyo? Lo entenderías si te digo eso? Si, tú si… claro que sí! Tan lejano y tan encerrado en ti mismo, igual que yo… Tú entiendes esas cosas. Porque al igual que yo, tu comunicación con el mundo es limitada, y se limita a una comunicación de alma a alma, preferentemente. Claro, no siempre lo puedes hacer. Hay gente que no entiende si les hablas desde el alma, hay gente que solo entiende el lenguaje mundano, el de la superficialidad más extrema y el de los instintos. Yo también tengo instintos! Como todos! Pero los míos son muy básicos, nada llevado al extremo: respirar… alimentarme, sentir, vivir… no crees que eso sea básico? Mi vida en general es básica, me contento con tan poco! Y a tantos les costó entender eso! Tú lo entiendes, aunque no me conoces, no me has visto y no sabes de qué tamaño son mis manos ni conoces el olor de mi perfume. Pero presiento que te basta con lo que ves a través de una computadora, de una carta, de un libro que te envío con una dedicatoria de mi puño y letra, de un CD con la música que más me gusta. Y te imagino ahondando a través de las músicas, de mi letra… tratando de ver un poco más. Lo sé porque yo hago lo mismo, no es cuestión de ser vidente, es algo que los dos conocemos en nosotros mismos. La forma en que llegamos aquí, los años que pasaron… y los que pasarán sin siquiera preguntarnos cuando será el día en que nos veremos y como será… a veces pienso que estamos tan convencidos de que ese día llegará si o si, hagamos lo que hagamos, así pasen 3 meses, 3 años, 30 años, otras vidas… el momento está porque es parte de un designio, por eso no hay apuro, por eso cada uno vive lo que le toca, porque pase lo que pase, bueno o malo, sabemos que del otro lado nos tenemos el uno al otro. Sin extensas y extenuantes preguntas, sin invadirnos ni resolver nada. Solo estamos. Anoche leyendo “Zorba el Griego” encontré unos fragmentos que me hicieron (automáticamente) pensar en ti. Dicen así: “…La vida es fastidio – dijo Zorba-, la muerte no. ¿Sabes lo que significa vivir? Apretar el cinto y meterse en el tumulto. Yo no decía nada. Comprendía que Zorba estaba en lo cierto, lo sabía sin atreverme a obrar en tal sentido. Mi vida corría desviada y el contacto que yo tenía con los hombres resolvíase a penas en un monólogo interior. Tan bajo había caído que de tener que elegir entre enamorarme de una mujer o leer un libro sobre el amor, hubiera escogido el libro”. … “Pero dirás tú: ¿a cuento de qué te escribe todo esto? Es que debes saber que para mí eres como un confesor y no me avergüenza declararte todos mis pecados. ¿Sabes por qué? Porque entiendo que proceda yo bien o proceda mal, tanto te da. Tú también llevas una esponja húmeda, como Dios, y ¡plaf! ¡plaf! Borras lo bueno y lo malo igualmente. Eso me anima a confesártelo todo sin ningún disimulo…” Yo sé que tú eres más realista; que hombre no lo es!? Pero mis creencias me llevaron a ti anoche… y digas lo que digas… Sé que estuve contigo, vi tu camisa celeste y tu pantalón jean, pude mirarte a los ojos y descubrir una profundidad inmensa. Sé que eres un poco más alto que yo porque te miré un poquito hacia arriba y también se que tus manos son más grandes que las mías, y que son fuertes, porque en algún momento las tomé y pude verlas de cerca. Por el perfume no me preguntes… pero sé que si un día te me cruzas por la calle, aunque pasen 20 años, te reconoceré por el perfume que me quedó grabado en la memoria, como algo casi intangible y a la vez tan cercano, como que a ratos puedo sentirlo, viene y se va … como oleadas. Esta noche… puede que no tenga la suerte de encontrarte de nuevo; no importa… Ahora sé donde estás, puedo encontrarte en mis sueños. Y un día de estos volverá mi espíritu a buscarte, lo hará siempre, porque se entiende con el tuyo, y se intuye de alguna manera… muy afín al tuyo…eternamente.
Escuchando: Aprendí... ( Momento Espírita vol 10) |
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